SuicidePosterQue no. Por mucho que nos quieran convencer con anuncios emocionantes y promesas de productos destinados a romper moldes, la gente de DC está más perdida que un pollo sin cabeza. Y me duele, porque, como Marvel, poseen personajes míticos, dignos heredores de protagonizar enormes aventuras cinematográficas tan, o más, grandes como los de la casa rival. Y no. Parece que no saben, o no quieren, hacerlo. Así, llega ahora su última propuesta dentro de este Macro Universo que están intentando componer sin mucha fortuna. La propuesta era muy interesante. Y el elenco participante la ratificaba. Pero el resultado, una vez más, queda por debajo de lo esperado.

Tras los acontecimiento de Metropolis entre Superman, Batman y Wonder Woman contra Doomsday, el gobierno estadounidense, con Amanda Waller a la cabeza, decide aprobar un equipo compuesto por lo peor del mundo criminal para enviarlo a misiones de las que volver pareciera imposible.

Malos no tan malos

“Escuadrón Suicida” ejemplifica todo lo que, hasta la fecha, con tres películas, está siendo el Universo cinematográfico DC, ir al grano sin detenerse en exceso (por no decir, nada) en sus protagonistas. Así, tras unos primeros minutos en donde tratan de presentarnos con ligeras pinceladas a los integrantes del Escuadrón, se mete de lleno en la operación que deben desempeñar para el Gobierno. Estupendo, una cinta de acción que no da respiro. Eso sería genial si, al menos, nos interesaran los participantes. Pero, ay, es que con la salvedad de Deadshot y Harley Quinn (sobre los que hablaré en breve), el resto caminan como meros acompañantes, sin una personalidad que los defina y consiga interesarnos. Y es una pena porque este proyecto prometía, y mucho. Y ahí encontramos el mayor error. Más allá del guion rudimentario. O de la poca importancia, y respeto, que se le presta al elenco. O de ese tramo final tan propio de videojuego, que, si, como dicen parece robado de “Los Cazafantasmas”. Más allá de eso está lo que pudo ser y no ha sido. A parte del memorable trailer a ritmo de Bohemiam Raphsody de Queen, la cinta, como sus responsables pregonaban, iba a ser gamberra, incorrecta, bestia. La versión R de “Guardianes de la Galaxia” de Marvel. Por desgracia, no ha sido así. Quién sabe si por el miedo al ver la reacción que ocasionó “Batman v Superman”, la cinta, se dijo, sufrió modificaciones para resultar más divertida. Cosa, que una vez vista, tampoco lo parece, ya que risas pocas. Para mi gusto el problema está en el que ya existía en la anterior película de la productora, quieren alcanzar a Marvel cruzando personajes a velocidad de vértigo. Y, lo peor, lo hacen casi sin respetarlos. Vamos, me atrevería a decir que si Marvel cogiese a Superman, Joker o incluso Batman, serían capaces de hacer mejores películas de lo que lo está haciendo su propia casa madre. Quizás sea duro, pero me enfada que personajes tan icónicos y potentes no estén recibiendo el respeto cinematográfico que merecen a día de hoy (Batman a parte, su Trilogía nolaniana sigue vigente y el trabajo de Ben Affleck dándole vida es más que digno).

Y ahora, tras descargar un poco mi insatisfacción general con el presente (y casi recién nacido) Universo cinematográfico DC, me centraré en la película en cuestión. Y diré que, a pesar de las salvajes y lapidarias críticas, no me parece tan horrorosa. Si, como ya he comentado antes, hay muy poca preocupación tanto por lo personajes como por querer narrar una buena historia de camaradería entre criminales. Así, esta mezcla entre “Doce del Patíbulo” y “1997: Rescate en Nueva York”, acaba siendo excesivamente descafeinada por no haber querido cruzar esa línea de corrección y ser la cinta irreverente y salvaje que prometieron. Y sin embargo, tengo que reconocerlo, me entretuvo tanto que cuando terminó no podía creer que habían pasado ya sus dos horas de duración. Y sólo por eso merece que intente defenderla, un poco al menos. Y lo haré mediante sus dos mayores bazas (siendo una de ellas razón principal para que quisiera verla).

SUICIDE SQUAD

Como ya he citado antes dos son los personajes mejor parados del film, Deadshot y Harley Quinn. El primero se convierte en líder del Escuadrón, además de poseer una historia mejor perfilada que el resto de sus compañeros, con la relación paterno filial como punto de origen. Sin embargo, su importancia y naturaleza redentora tienen razón de ser por el actor que lo interpreta, un Will Smith que vuelve a personificar el carisma y la profesionalidad, cediendo, en esta ocasión, un poco de protagonismo a quien fuese su compañera en “Focus”, Margot Robbie.
La chica de “El Lobo de Wall Street” ha recibido ese papel bombón que es Harley Quinn, el mayor reclamo para un servidor. Y es que la novia del Joker es uno de mis personajes favoritos de cómic. Y, como la película en sí misma, me he encontrado una de cal y otra de arena. La personalidad chiflada, y bipolar, del personaje está presente, y casi todos sus momentos son de lo mejor de la cinta. Pero, y aquí si me enfado, ¿cómo pueden haber tergiversado su origen? Quién conozca la génesis del personaje sabrá que en ningún momento el Joker la lobotomiza. De hecho, la gracia del personaje está en que perdió la cabeza por amor al Principe Payaso. Vale que soy defensor de orígenes alternativos, pero al ser la primera vez que trasladan al personaje al cine deberían haberlo respetado por completo. Y ya que hablo de Harley Quinn, es obligatorio hablar del Joker, el mejor villano de cómic que existe para mi. ¿Qué hace el Joker en la peli? Harley Quinn es la respuesta, y la muestra de que no conocen al personaje. El villano nunca, repito, nunca, se arriesgaría por salvarle la vida. Su relación en los comics siempre se ha caracterizado por ser enfermiza, casi (y no tan casi) sadomasoquista. Cosa que en el film, por supuesto, no han respetado.

Que contratasen a David Ayer para hacerse cargo del proyecto parecía dar garantías de que, efectivamente, sería algo violento y gamberro. Sin embargo el guionista de “Training Day” se muestra invisible y encorsetado. A pesar de comenzar el film con un cierto tono desenfadado que recuerda a Guy Ritchie mediante letreros que describan el historial de los protagonistas, la cinta acaba siendo bastante impersonal en su desarrollo y ejecución, sin momentos gloriosos que se puedan destacar.
Aunque lo peor es el guion. Ya he hablado de los personajes, meras comparsas que van avanzando a través de niveles de videojuego para llegar al villano final, pero es su naturaleza maligna lo más decepcionante. Bien que se les quiera tratar de antiheroes dentro de la historia, pero de ahí a convertirlos en santos, pues como que no. Ayer, dentro de la corrección política que acaba gobernando el film, decide diseñar una historia redentora para casi todos los personajes. Aunque Deadshot es el más destacado, lo mismo se puede decir de Diablo o incluso Croc. Tan sólo Harley Quinn y el Capitán Boomerang se muestran más dispuestos a buscar una escapatoria y dar esquinazo al grupo, pero maldad, lo que se dice maldad, poca. Eso si, debo agradecer a Ayer por haber incluido de manera subliminal un plano entre Harley y Joker que homenaje la portada de Alex Ross y donde la villana aparece con su traje clásico.

JokerHarley

El montaje es uno de los mayores puntos flojos a la hora de recurrir continuamente a flashbacks e insertarlos torpemente, en especial las escenas de Harley y Joker o la aparición estelar de Batman. A nivel visual la cinta resulta tan rudimentaria como el resto de sus piezas. La fotografía sigue el tono apagado de las dos anteriores cintas DC, y la música compuesta por Steven Price toma acordes prestados de Hans Zimmer para describir al personaje de Deadshot. Para resaltar su naturaleza de versión oscura de “Guardianes de la Galaxia” se recurre a temas musicales conocidos, especialmente de hip hop, que subrayen de manera divertida momentos, pero sin gran resultado.

A nivel interpretativo ya he citado que Will Smith y Margot Robbie son los dos mejor parados del elenco. Uno por desprender carisma y volver a conectar con el público mediante una historia redentora, y la otra por haber conseguido dar vida de manera digna a Harley Quinn a pesar de su origen algo tergiversado y su maltrato a nivel de guion. Ambos interpretes desprenden además una complicidad que ya adquirieron en “Focus”. A su lado Viola Davis representa dignamente la firmeza y dureza gubernamental como Amanda Waller. Jai Courtney sigue intentado estar a la altura de los proyectos en que participa, y aquí sufre que su Capitán Boomerang acabe siendo excesivamente secundario, lo mismo que Jay Hernandez y su Diablo, por mucha historia de culpa que le quieran colgar. Joel Kinnaman sigue en su línea como Rick Flag. Cara Delevingne da vida a June Moone y a Encantadora, siendo su caracterización como la segunda lo mejor de su participación. Por último tenemos a Jared Leto con la casi imposible misión de coger el testigo de Heath Ledger como el Joker. Bien, es otro Joker y mejor sería no entrar en comparaciones, pero lo siento, en ésta ocasión, a pesar de su notable caracterización, me resulta más un gangsta admirador de Tony Montana (la escena en su local parece un plagio de “Scarface”) que un villano que impone temor con sus carcajadas. A ver si Ben Affleck realiza la película de Batman y lo arregla, y, de paso, también aporta algo de cordura en todo el tinglado fílmico de DC.

Los amantes de los comics seguimos recibiendo películas que representen a nuestros personajes favoritos. DC nos ofrece una nueva pieza de su Universo con éste “Escuadron Suicida” que ni es tan incorrecto ni tan salvaje como pregonaban. Es tan entretenida como insustancial. Tal vez, cuando veamos todas las películas que planean realizar en un conjunto encontremos un sentido grupal, pero a día de hoy ninguna consigue ser memorable. Veremos si el próximo año la amazona guerrera logra romper la racha, o, en su caso, la primera superpelícula grupal de la editorial. Esperemos. Lo que parece quedar claro es que la culpa de que todo le vaya saliendo a torcidas a DC es de Marvel y su consciencia al planear las películas.

Lo Mejor: Harley Quinn y Deadshot. Resulta entretenida.

Lo Peor: Es insustancial y carece de la mala leche que auguraba.