strangeposterA pesar de gustarme los comics he de reconocer mi absoluto desconocimiento hacia la figura del personaje del Doctor Extraño. Más allá de saber que fue creado, como la gran mayoría de superhéroes Marvel, por Jack Kirby y Stan Lee y de que se trataba de un poderoso hechicero que ha formado grupo con varios personajes de la editorial, poca más información tenía del portador del ojo de Agamotto. Sin embargo, un proyecto sobre el personaje me llamaba mucho la atención ya que abría las posibilidades a un mundo de planos astrales bastante llamativo. Así, y siguiendo la tradición, tras muchos años intentando llevar a cabo el proyecto, MARVEL Studios lo ha logrado ampliando, aún más, su Universo Cinematográfico.

Stephen Strange es un prestigioso cirujano que, tras un accidente de tráfico, sufre diferentes fracturas en sus manos que le impiden seguir ejerciendo la medicina. En su búsqueda por recuperarse llegará a Kamar-Taj, dónde descubrirá un mundo de poderes ocultos y universos paralelos.

La estructura del film, bien definida mediante el clásico plantemiento (conocemos a Strange), nudo (entrenamiento) y desenlace (enfrentamiento final), ayuda para conocer a un nuevo héroe que, según los planes de MARVEL, se cruzará en un futuro cercano a los ya conocidos personajes de la marca. Con ello como hoja de ruta, el estudio consigue una nueva pieza que funciona de forma independiente del resto sin renunciar a sus características habituales, esto es un espectáculo visual notable al servicio de una historia bien cuidada con toques de humor blanco, que no inventa nada nuevo en cuanto a la ya conocida del camino del héroe. Nuestro protagonista es un doctor arrogante y bien situado que sufre una crisis tras un accidente y emprende un viaje que lo llevará a encontrarse a sí mismo y el cometido que debe desempeñar en adelante. Mediante esta historia sencilla que ha servido para presentar a otros héroes (“Iron Man” o “Batman Begins” poseen más de una similitud con la presente), la productora MARVEL crea una película que quiere romper visualmente con lo ya mostrado, convirtiéndose, a día de hoy, en su cinta más arriesgada.

La presencia de Tilda Swinton es buena muestra del riesgo que ha corrido MARVEL a la hora de llevar a cabo el proyecto. La actriz, tan carismática como inclasificable, fue elegida para dar vida al Anciano, el guía de Strange. Aunque una vez vista la película su participación parece quedar justificada, su elección está en sintonía con la naturaleza extraña y psicodelica del film. Como ya sucediese con “Guardianes de la Galaxia” o “Ant-Man”, MARVEL ha vuelto a centrarse en un personaje sin tanta fama como cualquiera de sus Vengadores para regalarle una cinta en solitario y darle impulso popular. “Doctor Strange” no será recordada por tener un guión original, ni tampoco es el cometido de la misma, sin embargo si que logra estar a la altura del personaje y de toda su etapa clásica en las viñetas gracias a un despliegue visual maravilloso que deja anonadado. La película no sólo tiene en su tramo central de entrenamiento una filosofía oriental con ecos a “Matrix”, sino que se arriesga en mostrar teorías complejas sobre los multiversos y los diferentes planos de la realidad. Pero los muestra, no sólo los trata mediante diálogos. El film secunda todo argumento astral mediante memorables secuencias surrealistas que transportan al protagonista a diferentes mundos. Las imágenes se ponen al servicio de las palabras, y las sobrepasan dejándo en la retina creativos paisajes difíciles de olvidar.
Pero MARVEL no apoya el proyecto solamente en una mágica imaginería visual, sino que sigue su estilo de respetar a sus personajes. Stephen Strange y su camino están perfectamente definidos y desarrollados. Su vía crucis místico por lograr sanar lo hace un personaje empático a pesar de su arrogancia, a la vez que lo pone en la fina línea que separa el bien del mal y que cruzó el villano del film. Además se le añade al personaje una pasión absoluta por la música que desencadena situaciones divertida made in MARVEL/Disney. Este último rasgo bien puede ser entendido para remarcar la importancia que tuvo el personaje en diferentes canciones y grupo durante los 70 y 80.

strangedimension

El director escogido para hacerse cargo del proyecto fue Scott Derrickson artífice de films de corte fantástico y de terror como “Sinister”, “El Exorcismo de Emily Rose” o el fallido remake de “Ultimatum a la Tierra”. Derrickson consigue impregnar buen ritmo a una historia más propia de Serie B que tiene en sus viajes astrales y combates a través de diferentes planos de la realidad su mayor reclamo. Sin lugar a dudas es esa gran batalla en la dimensión espejo de Nueva York la que más maravilla, con su continuos juegos con la arquitectura que hacen que lo visto en “Origen” parezca un mero preámbulo. Los magos de efectos especiales ponen todo su talento al servicio de la trama.
Destaca la incorporación de Michael Giacchino en el Universo Marvel, afianzando su presencia aún más dentro de Disney. El compositor crea la que posiblemente sea la mejor música para una película del estudio con permiso del trabajo de Silvestri y Elfman para el Capi y los Vengadores. Giacchino trae su estilo orquestal clásico a un Universo donde han prevalecido composiciones a cargo de músicos más pegados a un ordenador que a una orquesta. El tema del personaje principal posee la épica y magia que requiere, aunque en algunos tramos el bueno del compositor parezca reciclar notas de creaciones previas.

Tras muchos dimes y diretes finalmente fue el británico Benedict Cumberbatch el elegido para dar vida a Strange. El actor declinó al principio la oferta por la imposibilidad de compaginar el rodaje con otros proyectos, pero MARVEL tuvo claro que tenía que ser él e hizo todo lo posible por insertarlo en su mega plan cinematográfico. Al final todos contentos, tener al actor siempre es garantía de calidad, y su personificación de Strange es un acierto más dentro de MARVEL. Me resulta curioso, a la par que divertido, que el actor dé vida a un personaje que tiene más de un punto en común con Tony Stark, al que interpreta el otro famoso Sherlock Holmes del nuevo milenio, Robert Downey Jr. Deseando estoy ver a ambos actores compartiendo plano en alguna de las próximas entregas de los Vengadores, el show está garantizado de ser así. El resto del elenco cumple como siempre su función. Rachel McAdams es la compañera y antiguo interés sentimental del protagonista, y siempre es un placer disfrutar de su presencia en pantalla. Chiwetel Ejiofor es Mordo, un veterano hechicero que ve en Strange un nuevo aliado para combatir el mal. Mads Mikkelsen se encuentra bastante desaprovechado como el villano Kaecilius. Tilda Swinton roba casi todas las escenas en que aparece dando vida al Anciano, el Hechicero Supremo que protege la Tierra de los peligros exteriores. Destacan las presencias invitadas de Michael Stuhlberg o Benjamin Bratt en pequeños roles.

Como siempre tenemos unos easter eggs al finalizar la película. La primera secuencia es divertida al mostrar una conversación entre Strange y cierto Dios Nórdico que regresará a nuestras pantallas en un año. La segunda, justo al final de los títulos de crédito, anuncia al villano de la (presumible) segunda aventura del Doctor en solitario.
“Doctor Strange” es un divertido pasatiempo que tiene en sus secuencias fantásticas su mayor punto fuerte. Una aventura entretenida y visualmente impecable, que engrandece un Universo que no parece conocer límites.

Lo Mejor: Los viajes por los diferentes planos de la realidad. El carisma de Cumberbatch y Swinton.

Lo Peor: Un guion rutinario.