fantasticposterHan pasado cinco años desde que concluyeran las adaptaciones del niño con la cicatriz en la frente. Pensamos que no volveríamos a el Universo creado por J.K. Rowling, sin embargo, encontrándose huérfana de una Saga que pueda competir en igualdad de condiciones con el resto de los estudios rivales (las adaptaciones DC siguen en entredicho), Warner ha reactivado el mundo mágico de la escritora en el cine, expandiéndolo con historias independientes a las del niño mago. Por fortuna esta decisión comercial ha sido apoyada por la propia autora, quien debuta como guionista.

1926. Newt Scamander es un magiczoologo que llega a Nueva York tras un largo viaje alrededor del mundo recogiendo especies que se encuentran en peligro. En su camino por devolver una de éstas a su habitat natural, varias de ellas escaparán de la maleta en que las porta, debiendo recuperarlas si no quiere desatar una guerra entre magos y la gente no mágica. En su misión contará con la ayuda de una bruja perteneciente al Ministerio de Magia Estadounidense y de un muggle que se cruza accidentalmente en su camino.

Aventuras Mágicas en la Gran Ciudad

Es toda una garantía que Rowling esté inmersa en el proyecto, ya no como mera autora del germen literario, sino como parte precursora. Si se quería seguir expendiendo el Universo Mágico nadie mejor que ella. En 2001, se publicó un libro que tenía relación con el Universo Potter. Su título era “Animales Fantásticos y dónde encontrarlos”, una enciclopedia de criaturas mágicas firmada por Newt Scamander. El libro aparece varias veces en las clases de Harry y sus compañeros, y el propio Scamander tiene un cameo en “El Prisionero de Azkaban” caminando por Hogwarts en el mapa del merodeador. A partir de esa enciclopedia zoomágica la escritora ha escrito una historia original que sigue las reglas del mejor cine de aventuras.

La película se adentra en el terreno de la aventura propiamente dicha desde el instante que Newt pisa Estados Unidos. Su cruce de caminos con el muggle Kowalski desencadena una sucesión de peripecias por la Gran Ciudad que hacen avanzar la trama en paralelo a la situación de inestabilidad que el mundo mágico vive. Las escaramuzas por capturar a las criaturas fantásticas que se han escapado de la maleta es engrandecida por la relación que se crea entre los personajes, en especial en lo que se refiere al personaje de Kowalski, quien personifica al espectador que es invitado a la aventura. Se sigue así el estilo que existía en las películas Potter de crear una aventura clásica dónde las relaciones entre los personajes sean la base fundamental. Aunque, para mi gusto, más interesante que ello es el contexto que la cinta nos ofrece, y en donde el País en que se desarrolla tiene gran peso.

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Por primera vez en el Universo Potter se abandona Reino Unido y se cruza el charco para otorgar protagonismo al País de las Oportunidades. Me gusta cómo, para elaborar el relato, Rowling toma varios detalles de la historia de Estados Unidos de primeros de S. XX. La prohibición, así como la inestabiliad social hacen aparición con leves detalles, pero son los personajes secundarios lo más llamativo. No es difícil ver en el personaje de Graves a una especie de J. Edgar Hoover, como tampoco interpretar el Ministerios de Mágia Estadounidense como un FBI mágico. La caza de brujas está muy presente, así como la obra de Miller que denunció el McCarthismo, en esa familia encabezada por una inquisidora y conservadora mujer. El poder de la prensa también tiene hueco con un personaje que bien podría ser visto como Randolph Hearst. Son detalles secundarios que logran enriquecer al film y otorgarle un toque actual, especialmente al final, cuando hace aparición el presumible villano de esta nueva etapa. Su tupe dorado bien puede ser un guiño a los tiempos inestables que amenazan con la llegada de Trump al poder. Mucha magia, mucha diversión y aventura, pero no hay que menospreciar el toque político que consigue impregnar la escritora, advirtiéndonos de cómo el miedo es una importante arma para los poderosos.

Los artífices de la película no quieren arriesgarse y decidieron dar los mandos del film a un conocedor de la Saga como es David Yates, director de las cuatro últimas entregas de Harry Potter. Yates se muestra muy cómodo, sabiendo perfectamente lo que debe ofrecer al público. Tal vez ello impidiese que mi sorpresa fuese mayor a la esperada. Sin embargo, siguen existiendo tramos dónde la magia luce, como es el viaje al interior de la maleta de Newt, claro que lo mejor son las situaciones propias de la comedia corporal, desarrolladas con agilidad e inventiva, logrando que la película bien se pueda catalogar como una comedia de aventuras, lejos de cualquier toque profundo. El director se apoya en un fabuloso diseño de producción obra de Stuart Craig que consigue lucir el Nueva York de los 20, así como unos mágicos efectos especiales que logran dar vida a las criaturas fantásticas del título.

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El guion firmado por J.K. Rowling no solo esconde detalles acerca de la situación en la América de los 20, sino que también posee un alegato a favor de los animales y de todos aquellos que son diferentes. Si bien la defensa hacia aquellos que son cuestionados o puestos en duda ya existían en anteriores obras de la autora (“La Cámara Secreta”), en ésta es su respeto por los animales lo que más destaca, defendiendo la necesidad de proteger aquellas especies en peligro. Además el viajar a Estados Unidos le permite confrontar el estilo británico con el americano tanto en el tema administrativo (las leyes de inmigración son muy flexibles en suelo yanqui) como en el idioma (Muggle cambia a Nomaj).
La Banda Sonora ha sido compuesta por un grande como es James Newton Howard, quien vuelve a hacer gala de su talento con un trabajo notable dónde se vislumbre la magia que rodea a la película. El tema principal de Potter aparece tímidamente como elemento que encauce y subraye su existencia en la Saga.

Para dar vida a Newt Scamander se eligió al ganador del Oscar Eddie Redmayne, quien otorga al personaje de cierto hermetismo afín a su personalidad antisocial. El actor me resultó correcto, pero un tanto encorsetado en un personaje al que, para mi gusto, le falta algo de fuerza. Todo lo contrario de lo que sucede con su compañero Dan Fogler, quien da vida a Kowalski de manera más que resolutiva. Su aspecto honrado y bonachón está en concordancia con la naturaleza noble del personaje, algo que se acentúa con su talento para la comedia. Katherin Waterston destaca como la bruja Tina, ex auror del Congreso Mágico Estadounidense. La actriz otorga fuerza y personalidad a su rol, a la vez que se gana la última secuencia que comparte con Redmayne. Alison Sudol da vida a Queenie, hermana de Tina, quien consigue crear una buena conexión con Kowalski. Samantha Morton da vida a la Mary Lou, la fanática y maltratadora matriarca que está en guerra contra las brujas. Ezra Miller ofrece una interpretación carismática gracias a su aspecto cercano a Buster Keaton. Jon Voight es un magnate de la prensa. Colin Farrell se encarga de vida a Graves, sombrío miembro del ministerio. Farrell está en su linea correcta, aunque lo mejor es el guiño que se puede vislumbrar mediante su participación y la sorpresa final al Parnassus de Gilliam.

Si bien puede ser catalogada como precuela, “Animales Fantásticos y dónde encontrarlos” funciona de manera independiente a pesar de guardar guiños y referencias a conjuros y personajes de la línea argumental de Harry Potter. El éxito parece estar garantizado, ya no solo por pertenecer al Mundo Mágico de Rowling, sino por ser una historia completamente original. Tal es la confianza en el proyecto que han anunciado cuatro nuevas entregas que ampliarán aun más el Universo y que contarán con Johnny Depp como el malvado Grindelwall y con una versión rejuvenecida de Albus Dumbledore.
Aunque no me pareció tan mágica como esperaba, si que ofrece dos horas de aventuras mágicas y detalles notables en lo que a contexto se refiere.

Lo Mejor: La secuencia dentro de la maleta. El paralelismo socio-político con la realidad.

Lo Peor: La poca capacidad de sorpresa a nivel visual.