Interstellar, de Christopher Nolan

interstellarposterSi existe un director a día de hoy que levante expectación siempre que anuncia un proyecto, ese es Christopher Nolan. El director británico pasó de ser un autor de cine de presupuesto ajustado con premisas originales preocupadas por la naturaleza humana (“Memento” en especial) a un creador de blockbusters con un discurso que va mucho más allá de los rompedores efectos especiales. Sin duda, su incursión en el Universo de Batman le abrió la posibilidad de desarrollar ambiciosas historias en un marco más grande del que le ofrecían las pequeñas productoras. Así se convirtió en uno de los protegidos de Warner, quien lo apoyaría para llevar a cabo proyectos como “Origen” o la presente “Interstellar”.

El Amor a través del Espacio y el Tiempo

En un primer momento el proyecto de “Interstellar” estuvo ligado al nombre de Steven Spielberg, nada extraño visto el resultado del film, dónde se pueden encontrar varios puntos en común con gran parte de su filmografía. Sin embargo, la apretada agenda del director de “Encuentros en la Tercera Fase” lo obligó a abandonarlo, heredándolo Nolan tras poner fin a su Trilogía sobre el Caballero Oscuro. De esta forma el director volvió a colaborar con su hermano Jonathan en la elaboración del guion, sirviéndose de las teorías sobre la relatividad de Kip Thorne para crear una aventura espacial que rememora films referenciales dentro del género con resultados algo irregulares.

Además de un status importante dentro de la Industria, Nolan puede presumir de sumar a partes iguales adeptos como detractores. Personalmente diré que he disfrutado con todas sus películas (“El Caballero Oscuro” a la cabeza), aunque nunca me he considerado un fan acérrimo hacia su persona ni mucho menos uno de los haters que parecen haber florido en masa en los últimos años. Como pensé en el momento en que escribí sobre “Inception”, lo que aplaudo de Nolan es que realice blockbusters con cerebro, aunque en la mayoría de las veces (si no todas) se exceda y no consiga poner freno a los impostados diálogos que subrayen las teorías que desarrolla. La primera vez que vi “Interstellar” el rasgo que más me hizo salirme de la historia fue precisamente ese, los continuos diálogos que se suceden en pantalla sin apenas ofrecer un reposo a la trama. Para más inri, las conversaciones no son tales sino que están más cercanas a interrogatorios, demostrando de nuevo que el director tiene poca confianza en que el espectador sea capaz de captar todo lo que las imágenes transmiten. Sucede en cierta forma lo mismo que en “Inception”, la sobrecarga de información por medio de los personajes provoca que el ritmo decaiga.
A parte de ello, existe otro motivo por el que la película acaba diluyéndose en sí misma, y es el bloque final. Al igual que hicieses en la cinta protagonizada por DiCaprio, el director quiere dar un triple salto mortal por medio de diferentes espacios en que el tiempo tiene vital importancia y juegue en contra de los personajes. No diré que el mensaje no queda claro ni que no es emocionante cuando se resuelve el misterio del “fantasma”, pero si me resulta mal ejecutado el montaje en paralelo mediante el que narra lo que sucede en el Espacio con lo que acontece en la Tierra, provocando cierto caos. Culpa de ello también lo tiene el introducir personajes que poco importan, como son el médico y, especialmente, el hijo, quien va desinflándose en importancia a medida que avanza la trama hasta transformarse en un personaje irritante.

stellar

Pero “Interstellar” hay que verla, porque a pesar de sus contables errores me parece una película con grandes virtudes.
“Si algo tiene que pasar, pasará”. Ley de Murphy. La base sobre la que gira el film. Las casualidades que hacen que el protagonista sea un antiguo piloto de la NASA y acabe descubriendo, junto a su hija, una base oculta y llegue justo en el momento en que se va a realizar el lanzamiento de una misión para salvar la Tierra me resultaron más ciencia-ficción que toda la película. Pero claro, es una casualidad. Y tenía que pasar, como diría Murphy. Así que acepto el juego. Y me adentro en la aventura, que no va ya de encontrar un nuevo mundo en que la raza humana pueda comenzar de nuevo (tema potente éste), sino del viaje de un padre y una hija a través del espacio y el tiempo por volver a encontrarse al menos una vez más en la vida. Lo que hace que realmente me importe la historia no es su fascinante planteamiento sobre los agujeros de gusano, ni su advertencia medioambiental, ni siquiera el viaje interestelar en sí, sino la relación padres hijos que se desarrolla. Esto hace que la película se convierta en la más emocional de toda la filmografía del director, quien usa recursos conocidos dentro del género como la visualización de los video-mensajes por parte del astronauta, sin duda alguna de las mejores secuencias del film, la cual encauza de maravilla por medio del montaje con la trama en la Tierra.
Además, la película lanza mensajes de advertencia sobre lo que bien podría pasar en un futuro. La Tierra, el medio ambiente, se ha vuelto hostil provocando la escasez de alimentos. Los seres humanos han abandonado toda revolución tecnológica para ser granjeros e intentar cultivar lo máximo posible. Nubes de polvo rodean a la civilización, asfixiándola , lo que provoca que el ser humano haga gala de la supervivencia por medio de su valentía exploradora en pos de un nuevo mundo donde seguir desarrollándose.

Christopher Nolan ha demostrado ser muy capaz a la hora de utilizar grandes presupuestos que lo ayuden a realizar películas espectaculares. “Interstellar” no es menos, y logra llevarnos más allá de las estrellas. La capacidad de asombro es notoria en lo que respecta a todo tramo espacial, que tiene como grandes cimas las visitas en los plantes de agua y hielo. La espectacularidad en cada una de ellas es innegable, de la misma manera que lo es en las panorámicas que describen las travesías de la Endurance por Saturno, o cruzando Gargantua. El referente visual más claro es “2001”, sobre todo en lo que se refiere al tramo final, cuando Cooper se encuentra en la Quinta Dimensión. Sin embargo, hay mucho trecho entre la cinta presente y la Obra Maestra de Kubrick, por el motivo que he citado antes, una se excede en las palabras mientras la otra es pura imagen y sonido. También se pueden vislumbrar referencias a Tarkovsky y su adaptación de “Solaris”, aunque es la sombra de Spielberg la que mas planea en cuanto a la historia troncal de la relación padre hijos y al toque emocional del final. Secuencias como la despedida entre Cooper y Murph, o la citada del visionado de mensajes, llegan a eclipsar las grandes secuencias el espacio.

coopermurph

La cinta tiene tres partes muy bien diferenciadas. La primera en la Tierra, donde se nos presentan a ls personajes y la situación que se vive. Desarrollado con tranquilidad ya se puede vislumbrar en él el que será uno de los lastres de la cinta, las frases impostadas creadas para trascender. La segunda parte es la aventura espacial de los protagonistas, la más espectacular de todas. El viaje a través del agujero de gusano o la gran secuencia en el Planeta Acuático son imborrables. El último tercio alterna lo que sucede en el Espacio con la carrera contrarreloj de Murph en la Tierra por lograr resolver la ecuación que logre impulsar el reactor encargado por trasladar a la humanidad. Ésta última parte la noto mucho más descompensada que las demás, debido a lo que he citado al principio, el montaje en paralelo es un poco caótico y hay personajes mal desarrollados.

El guion escrito por los hermanos Nolan posee una incontinencia verbal cargada de frases redundantes, más cercanas a eslóganes, que flaco favor le hacen a un film donde las palabras deberían jugar un papel más secundario, aunque entiendo el que quieran dejar bien expuesta la teoría de la relatividad, así como todos los conceptos que ayuden a que la trama tenga algo de sentido.
En lo que nivel visual se refiere hay que citar en primer lugar la incorporación como director de fotografía de Hoyte Van Hoytema en sustitución de Wally Pfister. Con ello Nolan rompe el estilo visual monocorde que existía entre sus películas, aunque los resultados son algo descompensados. Hay tramos donde la cinta luce de maravilla con otros en que existen ligeros desenfoques o tratamiento de imágen que restan puntos al conjunto. Tal vez ello sea debido a alternar el rodaje con cámaras IMAX, cuyas imágenes resultan del todo impolutas en contraste con las demás.
Las maravillosas imágenes del espacio, así como la creación de los Planetas se deben a los genios de efectos especiales, que vuelven a hacer un trabajo de primera para el director. Destaca también la creación del robot geométrico TARS, sobre quien no cabe duda de su papel de aliado.

Ahora bien, si la película logra conectar conmigo hasta el punto de emocionarme es gracias a una persona, Hans Zimmer. El compositor inició su idilio con Nolan con “Batman Begins”, y desde entonces (con la salvedad de “The Prestige”) ha creado para el director composiciones memorables. Zimmer declaró encontrarse en crisis creativa tras “El Hombre de Acero”, por lo cual sorprende aún más su trabajo para “Interstellar”. Según se dice, Nolan entregó a Zimmer una frase que describía el tema de la película y sobre ella el alemán creó el tema principal que sería utilizado en el primer avance del film. Haciendo uso del órgano, Zimmer logra no sólo enfatizar el poder de las imágenes, sino impregnarlas de vida. Aunque, como suele suceder, el uso de la música es un tanto abusivo, tengo que decir que si no fuese por el memorable trabajo del compositor, “Interstellar” carecería de emoción. La banda sonora es la columna vertebral del film, su alma.

gargantua

Otra señal característica del director es conseguir un reparto de primera para sus historias. En esta ocasión es el emergido Matthew McConaughey quien encabeza el cartel, dando rienda suelta a su intensidad ya característica como Cooper, el antiguo piloto e ingeniero que ve en la misión una oportunidad para salvar al mundo y demostrar su valor. Anne Hathaway repite tras dar vida a Catwoman con el director para ser la doctora Brand, la cual tiene bastantes puntos en común con Cooper, y gracias al trabajo de la actriz logran trabajar en sintonía. Jessica Chastain debe defender el papel adulto de Murph, hija de Cooper, de la manera más digna posible. Que Chastain sea una de las mejores actrices del actual panorama ayuda mucho, aunque personalmente me sabe a poco su labor, incluso en momentos parece que se siente incomoda, todo lo contrario que la joven Mackenzie Foy. Casey Affleck resulta molesto por el giro que sufre su personaje entre la edad juvenil y la adulta. Se entiende el desencanto que sufre pero su comportamiento es un tanto extremo, más cuando está en juego la vida de su propio hijo. Si Nolan realiza una película por obligación tiene que aparecer Michael Caine, quien poco tiene que esforzarse, aunque diré que su rol protagoniza uno de los momentos más ridículos cuando se muestra tal y como al principio tras 23 años. Ya nos gustaría a todos envejecer como él. John Lithgow participa dando vida al suegro de Cooper, mientras Topher Grace y Wes Bentley se ven muy poco afortunados con sus roles, casi prescindibles. Como presencia invitada, y sin acreditar, encontramos al que sería el futuro marciano Matt Damon. Bien, al personaje de Damon no le odio por su naturaleza, sino por la palabrería que le suelta a McConaughey cuando están paseando por el planeta de hielo. Otra muestra más del error de dar tanto diálogo a los personajes, logrando que algo que busca trascendencia sea, de nuevo, ridículo.

Aunque son “2001” y “Solaris” las películas que más se citan cuando se habla de “Interstellar”, también tiene puntos en común con “Contact” (actor protagonista a parte) como es la relación padre-hija y la comunicación a través de un agujero de gusano. También resulta llamativo que se prescindiera del sonido para los efectos sonoros en el Espacio, tal y cómo ya pasara en “Gravity”, estrenada el año anterior.

“Interstellar” se convirtió en una de las películas de 2014, logrando dividir, aún más, a los defensores y detractores de Nolan. A pesar de sus fallos, la considero una experiencia visual fascinante.

Lo Mejor: La labor de Zimmer. La fuerza de los pasajes estelares.

Lo Peor: La redundancia en los diálogos.

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2 pensamientos en “Interstellar, de Christopher Nolan

  1. Nolan nunca defrauda y aunque ésta no sea para mi uno de sus mejores films, sí es una buena película y realmente la disfrute en el cine. Tal vez es demasiado larga y al director se le escapa un poco de las manos la carga emocional de la película, pero merece mucho la pena disfrutar de una sci-fi adulta como ésta.

    Me encanta la banda sonora de Zimmer, el tema “S.T.A.Y.” es una de sus mejores creaciones. Y las escenas del espacio son de un realismo increíble. El británico película a película se está convirtiendo en uno de mis directores favoritos.

    Pd: ¡Gran trabajo como siempre!

    Saludos.

    • Cierto Rodi, si algo tiene Nolan es que sabe ofrecer un más que digno espectáculo que va más allá del cine palomitero, aunque ya digo que me sobra tanto diálogo y no tanto carga emocional paternofilial, ahí se nota que el proyecto podría haber encajado como un guante en Spielberg. La música de Zimmer, una maravilla y el tema que comentas es memorable con McConaughey alejándose de la granja.

      Gracias por comentar!

      Un saludo!

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