Series: The Night of

nightofposterNueva York. Una noche cualquiera. Nazir Khan es un joven que quiere asistir a una fiesta universitaria. Para ello coge en secreto el taxi de su padre. Cuando se detiene cerca de la acera para ubicarse en la gran ciudad, una joven se sube al vehículo pensando que está de servicio. Cuando la mira se siente embelesado y decide llevarla dónde ella le indica, sin imaginar las consecuencias que conllevará ese encuentro.

Tenía muchas ganas de catar la serie limitada made in HBO. En primer lugar porque se trataba de un remake de otra estupenda serie británica creada por Peter Moffat (asistente en la presente) titulada “Criminal Justice”, protagonizada por Ben Wishaw y Pete Postlethwaite. En segundo porque el impulsor de la serie es Steven Zaillian, guionista de “La Lista de Schindler” y “Gangs of New York”, y director de “En Busca de Bobby Fisher” o “A Civil Action”, que se ha encargado de la escritura y dirección de la mayoría de capítulos. Por último tengo que admitir los deseos que tuve en verla cuando el nombre de Robert De Niro estuvo involucrado en el proyecto en sustitución del tristemente fallecido James Gandolfini (cuyo nombre aparece acreditado de manera póstuma como Productor Ejecutivo). Problemas de agenda, y un rodaje que fue retrasándose, impidieron que De Niro acabase participando y fuese finalmente sustituido por John Turturro. Lo que más lamento tras haber finalizado la serie es que el protagonista de “Toro Salvaje” no participara, seguramente nos habría brindado, por fin, una interpretación a la altura de su leyenda. En su lugar es Turturro quien se luce con el memorable rol de un abogado que sufre terribles erupciones en la piel en forma de eccemas y va a la caza de casos de poca monta que sean fácilmente resueltos y no lleguen nunca al tribunal. Su olfato le traiciona cuando decide representar al joven Khan, pues los cargos contra el chico están lejos de ser resueltos amigablemente al ser acusado de homicidio.

“The Night of” toma el mismo punto de partida que la serie británica en que se basa. En chico  sale de noche y comete un error que lo lleva a convertirse en el principal sospecho de un sangriento asesinato. Ahora las diferencias. En la serie protagonizada por Ben Wishaw, casi toda la trama giraba en torno a su persona y a su supervivencia dentro de la cárcel, siendo más una serie carcelaria que de juicios o de investigación, género al que se asemeja mucho más la propuesta de HBO gracias a distribuir el protagonismo. El personaje interpretado estupendamente por Riz Ahmed (ojo a su transformación física a lo largo de la historia) es el eje sobre el que se mueven los personajes, pero no es el protagonista absoluto, de hecho, no se podría decir que hay un protagonista principal en este relato que aborda un tema tan importante como es la presunción de inocencia. Durante sus ocho capítulos el espectador sabe lo mismo que los personajes, incluido Khan, con lo cual la incógnita sobre sí cometió o no el vil acto de asesinato del que se le acusa planeará en la atmósfera, logrando una serie ambigua. Olvidemonos de la época en que estaban muy bien diferenciados los límites del bien y el mal, ahora todo es claroscuro como bien sabemos, incluido el sistema judicial que se encarga de interpretar y ejecutar las leyes.
La serie muestra además las consecuencias que puede tener la inserción penitenciaria en las personas. Bien sabemos que la cárcel es otro mundo en que imperan leyes internas que desconocemos, un mundo dónde hay que hacer alianzas para sobrevivir, lo que para una persona inocente también significa dar el primer paso para olvidar su origen y adentrarse en la oscuridad en que la sociedad ha querido enterrarlo.

Como sucede con otras tantas series limitadas, me gusta valorar más “The Night of” como una película de casi nueve horas que está cocinada a fuego lento, con dedicación a cada detalle. Cuando Steven Zaillian hace las cosas bien se agradece, y aquí se apoya en un equipo técnico y artístico de primera categoría (además de Turturro destacan Riz Ahmed, Amara Karan, Bil Camp o el eterno Omar Little, Michael Kenneth Williams). La dirección y el guion (escrito por Zaillian y Richard Price) están en sintonía desenmarañando todo lo posible los diferentes entramados criminales y sociales que provoca el asesinato de Andrea Cornish. El más evidente es el temor por una ola de racismo que se levanta al ser el acusado de origen paquistaní. Poco parece importar que nació en suelo americano y que nunca ha viajado al país de sus abuelos, el rechazo al conocer su raza es inminente en muchas personas. Y es que el 9/11 sigue ensombreciendo la sociedad norteamericana. Pero como he citado antes, lo que me ha ganado es la descripción de cada personaje y el mostrar sus luces y sombras en igualdad de condiciones. Al fin y al cabo, todos son (somos) animales en una jungla donde ser rechazado puede significar estar marcado de por vida.

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