Rogue One: Una Historia de Star Wars (Rogue One: A Star Wars Story), de Gareth Edwards

rogueoneposterAunque soy fan de Star Wars tengo que admitir que he mantenido las expectativas muy controladas, e incluso bajas, con respecto a la nueva película ambientada en el Universo creado por George Lucas hace ya casi 40 años. Con “El Despertar de la Fuerza” también intente mantener un nivel de expectación que no llegase a la histeria, pero habían pasado diez años desde la última y retornaban personajes clásicos que hicieron la espera interminable. La nueva película, por otra parte, no pertenece a la historia troncal de los Skywalker, sino que inaugura la serie de Spin-Off con que Disney quiere explotar la Saga Galáctica. No lo veo mal si lo tratan como están haciendo con MARVEL, pero las noticias que envolvían a “Rogue One” encendían la alerta (nuevas escenas rodadas en verano sin participación del director Gareth Edwards, cambio de compositor musical a dos meses de estreno…). A pesar de los espectaculares avances y del regreso de uno de los personajes más grandes de la Historia del Cine, había que tener cautela, aunque manteniendo esperanza.

Jyn Erso es una fugitiva a la que la Alianza Rebelde solicita ayuda para dar con el paradero de su padre, científico al servicio del Imperio que está ayudando a crear el arma definitiva, la Estrella de la Muerte.

La Luz de la Esperanza

En el Episodio IV, “Una Nueva Esperanza” (“La Guerra de las Galaxias” de toda la vida), el opening crawl nos sitúa en un periodo de guerra civil y nos informa que la Alianza Rebelde ha conseguido los planos de la destructiva estación estelar del Imperio conocida como ESTRELLA DE LA MUERTE. Esa simple frase ha dado germen a esta historia ideada por el creador de efectos especiales John Knoll que ha acabado guionizando Chris Weitz con algunos toques por parte de Tony Gilroy. Cuando Disney adquiría Lucasfilm no tardó en anunciar una nueva serie de películas de Star Wars. Aunque se creía que se referían a una nueva Trilogía, la compañía del Ratón Mickey aclaró que también existirían películas independientes con las que crearían su particular Universo Expandido en el cine. “Rogue One” tiene el honor de dar comienzo a estas películas independientes (pero a la vez conectadas con la Saga de los Skywalker) con orgullo, ofreciendo un nuevo espectáculo galáctico con algunas fisuras que le impiden estar a la altura de las mejores películas de la Saga.

No voy a negar que al aparecer los títulos de crédito finales he aplaudido junto al resto de la sala. La película me ha gustado mucho, pero le ha costado conseguirlo.
Casi todos los errores de la cinta se encuentran en el primer bloque del film. Tras una secuencia en forma de prólogo donde presentan a la nueva protagonista, Jyn Erso, y al villano de la misma, el Director Krennic, el film se dispara mediante breves secuencias donde suceden muchas cosas sin dar casi respiro, y logrando que no acabara por conectar con los personajes. Esto perjudica en especial a la protagonista, que acaba quedando plana y sin la profundidad que si acaban poseyendo el citado Krennic o el rebelde Cassian Andor. A parte, se desvelan problemas de forma, posiblemente a resultado de las nuevas escenas que se rodaron. Casi todas las secuencias de diálogos son narradas mediante planos contraplanos de manual, es más, se opta por mostrar a cada personaje en planos muy cortos, logrando una cinta que alcanza la monotonía en su puesta en escena en dichos momentos. A ello no ayuda tampoco un montaje que se demuestra caótico en las secuencias de acción, con planos muy breves que tratan de dar agilidad y emoción pero logran descolocar y dejar ver una cojera narrativa preocupante.

deathstar

Es curioso que en ésta ocasión suceda lo contrario a lo que ocurrió con “El Despertar de la Fuerza”. La cinta de Abrams fue tildada de calcar a la original “Star Wars”, pero nunca se criticó la forma en que estaba narrada. No había motivo, es una cinta sobresaliente en ese aspecto y por ello, para mi gusto, entra en el top de cintas de la Saga. La presente narra una historia original basada en las cintas bélicas de misiones (“Los Cañones de Navarone” es según el director la influencias más notoria) con el esquema clásico de presentación, nudo y desenlace desarrollado mediante escaramuzas. Y está muy bien. A pesar de saber todo lo que va a pasar, tiene ideas muy potentes y tramos narrativos interesantes (los rebeldes no son tan buenos) que la convierten en un soplo de aire fresco dentro de la Galaxia Lejana. Pero le falla la forma. Y es una pena.

Sin embargo, ya he dicho antes que aplaudí al final. Y es que la película logra tocar la fibra sensible a todo seguidor. El film va adquiriendo fuerza a raíz de desvelarse el poder destructivo de la famosa arma de destrucción masiva del Imperio. Es un punto y a parte en que la aventura entra en calor y todo avanza de manera vertiginosa. Si, siguen reinando los planos cortos y un montaje algo descontrolado, pero lo que se nos narra, y los personajes que aparecen, dan por compensado el precio que se ha pagado por la entrada.
¿Qué es lo que se lleva echando en falta desde “El Retorno del Jedi” en las películas de Star Wars? Batallas de naves. Abrams nos regaló momentos brillantes de combates aéreos que compensaban la ausencia de los mismos en las precuelas de Lucas. Pues bien, “Rogue One” eleva al cuadrado dichos momentos, cubriendo de forma absoluta esa ausencia con una gran batalla de naves especiales que se pone a la altura de las que aparecían en “Una Nueva Esperanza” o la citada que ponía fin a la Trilogía Clásica. El tramo final es como la primera secuencia de “Salvar al Soldado Ryan”, una batalla campal donde pasamos de un enorme enfrentamiento entre naves en el espacio a un combate entre soldado en la playa mientras Jyn y Cassian intentan robar los planos y transmitirlos. Da igual que sigan existiendo errores formales, lo que se narra engancha y emociona.

Además, la cinta se guarda regalos que logran conectar argumentalmente no sólo con “Una Nueva Esperanza”, sino con “La Venganza de los Sith”, declarando así que las precuelas, aunque sigan siendo la oveja negra, son respetadas. Porque de eso la película si que hace gala, de un respeto absoluto hacia las formas que implantara George Lucas. Los escenarios y razas alienígenas son representadas como en los 70 y 80. Como ya sucediese en la anterior película, se opta por rodar en escenarios reales donde el uso de CGI sea limitado a lo imprescindible, y aquí entran los dos cameos que darán que hablar siempre que se cite la cinta. Gracias a la magia de los efectos especiales han conseguido traer de vuelta a personajes sin los que el invento no tendría todo el sentido que pretende. El factor nostalgia vuelve a ser importante, desde luego, pero, de verdad, lo que se ha logrado es mayúsculo y, para rematarlo, regresa a la gran pantalla el personaje de Darth Vader, demostrando lo que es tener carisma. Cuatro minutos en pantalla le bastan para adueñarse del film. Aunque su primera secuencia podría ser prescindible no se puede negar que causa una emoción absoluta, la cual aumenta en los dos últimos minutos del film, donde su respiración anuncia un final glorioso.

vaderrogueone

Hay una cosa que Disney está haciendo bien a través de Kathleen Kennedy, jefa de Lucasfilm, y es la de poner a los mandos de sus películas directores que han vivido Star Wars desde niños. Tanto Edwards, como Abrams, son declarados fans de la Saga, y no creo que pudieran obtener premio mayor que el de dirigir una película perteneciente a la misma. Es como si a un niño le regalas el juego con ha estado esperando durante mucho tiempo. Aunque la labor de Edwards queda por debajo de la del creador de “Lost” (seguro que a raíz de los problemas de última hora) hay que quitarse el sombrero ante momentos tan logrados como son todos los protagonizados por Naves. En serio, las batallas aéreas son un prodigio engrandecido por la elaboración de planos que las describen. Además, muestra grandes planos generales que sigue otorgando a la Saga el calificativo de Épico, e inserta momentos sobrecogedores como la aparición de entre las sombras del destructor estelar y la Estrella de la Muerte, así como toda la participación de Vader.

El guion escrito por Chris Weitz y retocado por Gilroy se centra en el heterogéneo grupo de rebeldes que se verán inmersos en conseguir los planos y que recuerda a otras cintas de trabajo en equipo como “Los Doce del Patíbulo” o “Los Siete Samuraís” (Kurosawa siempre referencial en la Saga). La protagonista, Jyn Erso, se demuestra valiente, pero le falta un nexo argumental mejor construido con su padre, ingeniero principal del arma del Imperio. Aunque su relación debería conformar el núcleo de la historia, ésta queda oculta por todo el entramado militar y de acción que la envuelve. Algo que alabo es el de mostrar un panorama de inestabilidad social y política que ya se nos describía en “Una Nueva Esperanza”, en especial sorprende la desmitificación de los rebeldes a través de Andor, quien parece más un mercenario que un soldado. Otro rasgo es el descenso de comedia. Sólo el carismático droide K-2SO se permite gastar bromas de manera contenida.
“Rogue One” forma parte de Star Wars aunque guarda las distancias con lo que es considerado el nudo central de la historia, los Skywalker. De esta forma, la cinta posee el subtítulo “Una Historia de Star Wars” y carece de señas de identidad características en el resto de cintas, logrando que pueda funcionar tanto internamente como a nivel más independiente. No se abre con el título de la Saga ni existe texto que nos ponga en situación. Cuando se llega a un Planeta aparece un letrero que nos informa de su nombre y función dentro del Imperio. No hay montaje por medio de cortinillas, algo que ya fue menguando en la anterior, como tampoco existe un duelo a sables láser, algo que personalmente siempre busco en Star Wars pero que perdono a cambio de las grandes batallas campales y aéreas que ofrece la aventura.

Con ésta tenemos la primera cinta de Star Wars sin música de John Williams, siendo éste otro rasgo que la distancia de la línea argumental troncal. En su lugar iba a componer la música Alexandre Desplat, pero el rodaje de nuevas escenas retrasaron la grabación de la Banda Sonora y el compositor francés tuvo que renunciar. En un movimiento precipitado, y con el tiempo encima, el estudio recurrió a uno de los compositores de la casa, Michael Giacchino. El ganador del Oscar por “Up” ya tomó el relevo de Williams en “Jurassic World” y, a primera vista, parece su sucesor natural, claro que con tan poco tiempo para componer poco se podía esperar. Giacchino ha optado por seguir el estilo de Williams en la Saga y recurrir a trompetas y violines sin crear un tema característico con el que identificar a los personajes, y el que más se acerca a ello recuerda al “Across the Stars” del Episodio II. Al menos se aleja de sonidos característicos de su estilo, aunque el resultado sea funcional.

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Sobre el reparto tengo que decir que todos los actores están a la altura de su cometido y que, como viene siendo bastante común, se ha optado por un elenco multirracial que subraye la importancia del trabajo en equipo. Felicity Jones capitanea el elenco con corrección. Jyn Erso me parece carismática, pero le falta algo para alcanzar lo que logró el personaje de Rey el año pasado, tal vez una mayor profundidad personal con respecto a su padre, de hecho la secuencia dónde la actriz queda mejor parada es cuando visualiza un holograma del mismo, interpretado muy eficazmente por Mads Mikkelsen. Sorprendido me he quedado con Diego Luna y su personaje rebelde. Cassian Andor queda perfectamente definido en su primera secuencia, es un fiel servidor de la Causa al que no le importa liquidar a alguien cuando deje de serle útil. El actor mexicano encaja a la perfección dentro del Universo. Del mismo modo, Ben Mandelsohn me convence como el Director Krennic, alto cargo del Imperio que espera un mayor reconocimiento a raíz de la creación de la Estrella de la Muerte. Donnie Yen da vida a una especia de samurái seguidor de la Fuerza, que demuestra su destreza en el combate cuerpo a cuerpo. Se nota que el modelo a seguir para crearlo ha sido Zatoichi. Riz Ahmed esta correcto como Bodhi Rook, piloto fundamental para localizar los planos. Forest Whitaker es Saw Guerrera, un soldado con largo historial militar que representa la rama extremista de los rebeldes. Dos interpretes del Episodio III retoman sus personajes. Por un lado Genevieve O´Reilly como Mon Mothma, una de las lideres de la Alianza Rebelde. Por otro, y aquí me emocioné aún más, Jimmy Smits dando vida de nuevo a Bail Organa, quien hace alusión a cierto Jedi que merecería un Spin-off propio. Para dar voz a Vader se ha vuelto a contar con James Earl Jones.

No sería del todo acertado decir que “Rogue One” es el primer Spin-Off de Star Wars, ya que en los 80, tras “El Retorno del Jedi”, George Lucas apadrinó dos películas protagonizadas por los Ewoks para el formato doméstico.

Bien se puede catalogar al film como más de lo mismo o de nuevo sacacuartos por parte de la casa Disney, pero también se debe valorar el respeto con que, por el momento, están creando las nuevas películas de Star Wars. Si siguen así podemos estar más que satisfechos. Veremos a ver qué tal el Episodio VIII de Rian Johnson.
“Rogue One” es una nueva aventura que alcanza el notable. Tiene fisuras a nivel formal, pero quedan cubiertas por medio de un respeto hacia personajes emblemáticos de la Saga y la Historia del Cine.

Lo Mejor: La última media hora. Las batallas de naves. El respeto con que mira a la Saga. Darth Vader.

Lo Peor: Un montaje algo caótico. Jyn Erso merecía más profundidad.

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4 pensamientos en “Rogue One: Una Historia de Star Wars (Rogue One: A Star Wars Story), de Gareth Edwards

  1. Estupendo cambio de look en el blog (cabecera incluida). Enhorabuena amigo.

    Sobre “Rogue One”, todavía no he podido verla. A ver si a lo largo de estas navidades le echo un ojo porque parece que ha gustado mucho, incluso más que The force awakens.

    Un abrazo!! 😉

    • Gracias amigo, me alegro que te haya gustado el nuevo look.
      Sobre la peli, personalmente me ha gustado bastante pero, para mí, “The Force Awakens” es superior en cuanto a cómo está realizada. Aun así, es must see en pantalla grande. Ya contarás.

      Un saludo amigo!!

  2. ¡Buena reseña! Una vez más, estoy muy de acuerdo con todo lo que dices. Todo el tramo final justifica el precio de la entrada y contiene dos momentos que todo fan de Star Wars habrá disfrutado como un enano,el de Darth Vader matando rebeldes en el pasillo y el cameo final (que es nostalgia en estado puro). Demuestra más respeto por la saga galáctica, que el que tuvo George Lucas en sus precuelas. Le cuesta arrancar, pero cuando lo hace sólo va hacia arriba. Muy muy disfrutable.

    Pd: Enhorabuena por el cambio de imagen del blog.

    Saludos.

    • Cierto Rodi, el momento de Vader apareciendo en el pasillo iluminado por su sable láser es orgásmico y entra dentro de lo mejor de la Saga. Funciona tanto de forma independiente como precuela, y eso le hace ganar muchos puntos.

      Gracias por comentar!

      P.D. Me alegra que te guste el nuevo look.

      Saludo!

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