Fast & Furious 7 (Furious 7), de James Wan

La Saga automovilística más famosa del cine sufrió un duro revés en Noviembre de 2013. Uno de los rostros de la Saga, Paul Walker, fallecía en un accidente de coche en lo que parecía una macabra broma del destino. La producción de la séptima entrega se detuvo a la espera de saber qué hacer, pues el actor había grabado gran parte de su participación pero faltaban aún varias escenas. Tras varias reuniones se decidió seguir con la película y utilizar a los hermanos de Walker para rodar las escenas restantes. La película, esperada tras el desenlace de la sexta parte, se convirtió en uno de los títulos con más éxito de 2015.

Toretto y sus compañeros deben enfrentarse a Deckard Shaw, quien busca destruir al equipo que casi mató a su hermano y lo puso en manos de la justicia. Para detenerlo, Toretto aceptará trabajar para una agencia secreta de vigilancia comandada por Mr. Nadie.

A partir de la quinta entrega quedó claro que la Saga resucitada gracias al retorno del equipo original en la cuarta pasó de ser una serie de películas de carreras ambientadas en el mundo del tunning a la acción pura y dura con mucho de las misiones imposibles de Cruise. En esa tesitura la séptima entrega, dirigida por el aclamado James Wan, avanza cual montaña rusa de piruetas y carreras vertiginosas donde los protagonistas deben detener el plan del villano y recuperar un programa informático llamado el Ojo de Dios, capaz de encontrar a cualquier persona en el mundo a través de los dispositivos móviles y cámaras de seguridad.
“Furious 7”, al igual que sus predecesoras, no ofrece respiro y regala un espectáculo dónde cualquier atisbo de credibilidad es apartado para convertir a los protagonistas en nuevos superhéroes del asfalto. De esa manera, no resulta extraño ver saltar entre los edificios de Arabia Saudí un coche de precio estratosférico, ni convertir a los coches en herramientas para el salto aéreo que aterricen en una carretera montañosa en la que es, con total seguridad, la mejor secuencia del film, y top dentro de la Saga.

En lo que a nivel argumental se refiere la cinta no oculta su intención de funcionar como homenaje hacia Paul Walker, remarcando de paso uno de los valores de la Saga como es la importancia de la familia. Nunca sabremos cuáles eran las intenciones reales del equipo de la película, pero queda claro que el fallecimiento del actor afectó al resultado final. Por ejemplo, Dwayne Johnson entró con tanta fuerza en la serie que eclipsaba a Walker, y sin embargo su personaje, Hobbs, queda muy secundario en la presente debido a que cuando retomaron el rodaje él estaba ocupado ya con “San Andrés”. De la misma forma quedé algo decepcionado con la participación de Jason Statham, principal reclamo de ésta entrega que queda muy deslucido y no pasa de ser un villano más, con el carisma propia del interprete. El gran Kurt Russell cumple de sobra sin despeinarse como agente secreto amante de la cerveza belga. Djimon Hounsou interpreta a un contratista con el que poco puede lucirse. Del resto del elenco decir que todos se sienten cómodos en sus roles, con la incorporación de Nathalie Emmanuel como la hacker Ramsey. De todas formas, “Furious 7” es la entrega más emotiva por Walker, a quien regalan un bello homenaje en los último minutos. Vin Diesel, amigo suyo fuera de las pantallas, siempre lo recuerda en cada presentación.

El director James Wan regala un ruidoso entretenimiento que bebe mucho de las citadas misiones interpretadas por Cruise. El conocido buen pulso del director queda algo ensombrecido a favor de un estilo que tiene mucho de videoclip y música de discoteca, marcas de identidad de la Saga, aunque Wan es capaz de otorgar nervio y fuerza, en especial en las escenas donde se reparte golpes. Para concluirlo devuelve a los protagonistas a su lugar de origen, un Los Ángeles que se transforma en scalectrix gigante dónde se cruzan persecuciones con tiroteos y peleas a golpe limpio. Personalmente, me quedo con el momento de Dawyne Johnson y su salida del hospital acompañada por frase lapidaria.

“Furious 7” es un digno espectáculo carente de cualquier de realismo. Los rápidos han alcanzado el nivel de furiosos sin limites. La taquilla se hundió a sus pies, algo en lo que tuvo mucho que ver el recuerdo de Paul Walker.

Lo Mejor: Ser un espectáculo llano y sin barreras. El emotivo final.

Lo Peor: Su extensa duración.

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4 pensamientos en “Fast & Furious 7 (Furious 7), de James Wan

    • Me alegro que coincidas con mi opinión. Las películas de Fast son como atracciones de circo y cómo tal hay que tomárselos. La octava apuesta más por el humor (in)voluntario.

      Gracias por comentar!

  1. Personalmente debo decir que me decepcionó ya que con James Wan a los mandos me esperaba algo mucho mejor, pero es cierto que teniendo en cuenta los problemas acarreados por la muerte de Paul Walker, igual poco más podía hacer. Eso sí, cumple como entretenimiento adrenalítico y testosterónico.

    Pd: En cuanto vea la octava me pasaré a comentar.

    Saludos.

    • La verdad es que el fichaje de Wan auguraba algo mejor de lo que realmente fue, pero seguramente el fallecimiento de Walker influenció en el resultado. Por fortuna tiene grandes momentos y es un loco divertimento.

      Gracias por comentar Rodi!

      Un saludo!

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