Días Extraños (Strange Days), de Kathryn Bigelow

Es habitual que la ciencia-ficción hable de las nuevas tecnologías y nos alerte de cómo estas pueden amenazar nuestra vida diaria. El boom de la informática influyó en la realización de diversas películas de los 80 (“Juegos de Guerra”), dando paso en los 90 a las posibilidades que ofrecía la emergente realidad virtual. En 1995 no fueron pocos los títulos que tuvieron dicho tema como fondo (“La Red”, “Hackers”, “Virtuosity”, “Johnny Mnemonic”), aunque sería la cinta dirigida por Kathryn Bigelow e ideada por James Cameron la que iría un paso más allá del riesgo de utilizar la tecnología, ofreciendo una crítica social sobre hechos recientes de Estados Unidos.

La historia se sitúa a pocas hora del nuevo milenio y gira en torno a Lenny Nero, un expolicía convertido en camello de emociones con forma de videos grabados en primera persona. Uno de esos videos muestra el asesinato de una amiga de Nero, quien caerá en una trama conspiratoria por impedir la muerte de otra chica, su exnovia Faith.

Uno de los episodios más famosos de la serie Black Mirror (The Entire History of You) muestra la posibilidad de que todas las personas lleven implantado un chip capaz de grabar cada momento de su vida y poder reproducirlo. Dicha posibilidad ya la mostraba la película presente, siendo éste el mayor rasgo de ciencia-ficción que poseía. En “Dias Extraños” el protagonista trafica con videos que no son sino recuerdos de otras personas. Pero no recuerdos cualquiera, sino actos cargados de riesgo y morbo como atracos, persecuciones o relaciones sexuales. Las drogas de diseño han dado paso al cable (en original S.Q.U.I.R.T., que es el nombre de la malla que se coloca en la cabeza como visor) para consumir trozos de la vida de los demás y sentirse, por unos instantes, en la piel de otra persona mediante una grabación subjetiva. Hoy, ya entrados en ese Siglo XXI a cuyas puertas se desarrolla la cinta, no existe dicho sistema como tal, pero si vivimos en un mundo donde el consumir trozos de la vida de los otros se ha convertido en una nueva adicción como bien muestran Facebook y Twitter, o incluso YouTube, donde es fácil ver infinidad de videos en primera persona, como los mostrados en el film, de gente practicando deporte por ejemplo. En este sentido considero a “Dias Extraños” como una película visionaria.

Personalmente siempre he considerado la cinta de Bigelow como uno de los referentes de la ciencia-ficción de los 90, aunque como ya digo dicha etiqueta se la gana sólo por lo anteriormente citados de la malla emocional. La película pone como telón de fondo un inminente año 2000 donde el caos y el pesimismo personificados en las trifulcas en las calles presagiaban ese temido fin del mundo que parecía llegar con el cambio de siglo y de milenio. En ese contexto se desenvuelve la historia de Nero, un antiguo policía que se ve inmiscuido en el misterio por encontrar a un asesino que graba la muerte de chicas. Nero es el prototipo de personaje noir. Un expolicía alcohólico y enganchado a los recuerdos de su antiguo amor (a los que recurre mediante los videos) que sobrevive vendiendo las vivencias de los demás, pero que sigue teniendo un marcado código ético. De esa forma nunca ofrece emociones que muestren muertes (blackjacks los llama) ni deja en la estacada a ningún ser querido, siendo otro ejemplo de cinta policiaca enmarcada en un contexto futurista. Y no solo eso, sino que, gracias a su diseño de producción, además se enmarca en la corriente cyberpunk al más puro estilo “Blade Runner”, como también le sucedía a su contemporánea “Johnny Mnemonic”.

Pero “Dias Extraños” es más que eso, y por eso para mi es tan especial. Tras esa capa de policiaco maquillado de ciencia ficción casi apocalíptica se nos narra una historia de duelo y superación. Nero, al fin y al cabo, se siente aún dolido por la pérdida sentimental de Faith, la cual se descubre como la femme fatale de la historia. La investigación que lleva a cabo por los suburbios de Los Ángeles no sólo es para descubrir al asesino sino que lo adentra en un camino mediante el que puede superar el pasado y poner fin a la tortura que le infligen los recuerdos grabados en los discos que guarda celosamente en su casa. Para ello contará con la ayuda de una antigua amiga, Mace, quien le debe mucho al antiguo policía. Juntos caminarán por un circulo del infierno donde se darán de cara con los peor del ser humano.
El guion fue escrito por el propio Cameron y Jay Cocks. Cuando Cameron le presentó a su exmujer la historia, ésta quedo encantada pero decidió incluir alusiones a los terribles disturbios raciales en Los Ángeles en 1992 debido al caso de Rodney King, lanzando una crítica social que muestra la brutalidad policial contra la gente de color. De esa forma, el film desprendió veracidad y un trasfondo actual en el momento de su estreno. Hoy, más de veinte años después, la directora ha vuelto a retratar un conflicto racial que tuvo a la policía como implicada en “Detroit”.

Es un hecho que Kathryn Bigelow es una de las directoras más reconocidas de la historia. Su nombre ya resplandecía antes de ganar el Oscar en 2009 por “En Tierra Hostil” gracias a demostrar una rabia y un estilo cercano al de su expareja James Cameron en producciones como “Los Viajeros de la Noche”, “Acero Azul” pero especialmente “Le Llaman Bodhi” o la presente. Aunque le tengo mucho cariño a la película de surferos atracadores siempre me he decantado más por “Dias Extraños” como lo mejor de su filmogradía (aunque “La Noche más Oscura” está a la altura). Porque mezcla diferentes géneros y lanza un dardo a la sociedad de manera notable. Porque, a pesar de ser una producción de estudio, se arriesga con un producto para adultos donde la violencia o el sexo sean mostrados sin tapujos. Porque Bigelow vuelve a demostrar lo bien que se le da la narración cinematográfica y su buena mano en las secuencias de acción. Por las grabaciones en primera persona, siendo la del asesinato realmente incomoda. Por tejer un futuro desalentador donde haya cabida para el optimismo. Por ese reparto tan de los 90 donde aparecen el gran Michael Wincott, Glenn Plummer y vuelven a coincidir Tom Sizemore y Juliette Lewis tras “Asesinos Natos” con otros personajes variopintos y salidos de madre. Lewis en concreto personifica de manera excepcional a la Generación X (incluso más que Winona) e interpreta otro personaje autodestructivo a la altura de su Mallory. Porque tiene a Angela Bassett como una mujer que ha sobrevivido al dolor y ahora lucha con voz y voto, guerrera y decidida. Porque Ralph Fiennes tiene una presencia eléctrica como el trágico Lenny Nero, personaje muy alejado de su fría maldad de Amon Goeth o de la correción british que desprendiese en “Quiz Show”. Desde luego Fiennes entró fuerte en el cine, y después de ésta bordó a Almásy. Un grande.

A pesar de ser bien recibida por la crítica, “Dias Extraños” fue un injusto y sonoro fracaso de taquilla que dejó apartada a Bigelow del cine durante cinco años (volvería con “El Peso del Agua”). El paso de los años puede haberle provocado algún rasguño a nivel visual, pero el mayor fallo que le veo es una duración algo alargada que supera las dos horas. Sin embargo, no cansa ni se notan cambios de ritmo de relevancia, cosa de agradecer. En mi opinión es una de las joyas de los 90, un film que me cautivó desde la primera vez que la vi, no sólo por mostrar la posibilidad de revivir fragmentos de otras personas sino por tratar temas sociales y enmarcarla a pocas horas de ese temido año 2000, pero sobre todo por su tono noir y su estética cyberpunk.

Lo Mejor: Saber conjugar géneros con denuncia social. La buena mano de Bigelow. El reparto.

Lo Peor: Un metraje algo largo.

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2 pensamientos en “Días Extraños (Strange Days), de Kathryn Bigelow

  1. La vi en la época de su estreno y no tengo un recuerdo tan positivo como el tuyo, ara mí no está entre lo mejor de Bigelow, “Le llaman Bodhi” y “Zero Dark Thirty” ocuparían ese puesto. Como siempre con la directora, me gusta su estilo visual, y aquí se marca unos planos-secuencia de lo más justificados. Y pese a esa crítica social que mencionas y a que se nota la mano de Cameron en ella, no consiguió engancharme, pero como te digo la vi hace muchos años e igual necesita un revisado.

    Pd: De todas formas, muy buena reseña.

    Saludos.

    • Yo llevaba muchos años sin verla y me sigue gustando como el primer día, si es cierto que le sobra un poco de metraje a mitad pero me encanta como lleva la historia. “Zero Dark Thirty” es una joya, y Bodhi es mítica, pero no sé por qué “Días Extraños” tiene algo que me hace ponerla en el podio de la directora.

      Gracias por comentar Rodi!

      Un saludo!

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