Bueno, el 2008 se va, y nos deja un año de cine flojo en general. Pocas han sido las películas que han conseguido sorprendernos o encandilarnos. Bien que el año empezó con títulos de alta calidad como “No es País para Viejos”, “Pozos de Ambición”, “Expiación” o “Sweeney Todd”, pero como siempre sucede son películas con fecha de estreno originaria de 2007 que aquí nos llegan con retraso, como también es el caso de las estupendas “Antes que el diablo sepa que has muerto” o “El tren de las 3:10” que nos llegaron con cerca de un año de retraso. Lo mismo sucede con muchas películas que en USA se han estrenado ya y aquí veremos a primeros de 2009 como “El Curioso caso de Benjamin Button”, “Slumdog Millonaire”, “Revolutionary Road”, “Gran Torino“, “Valkyrie“ o “Milk”. El cine español no es que tuviera una gran repercusión mediática, ni títulos con gran fuerza, salvo “Los Girasoles Ciegos”, para mi sobrevalorada, o “Camino”.
Siento dejar títulos que han dado que hablar en este año como “Appaloosa“, “Gomorra” o “La Ola”, pero aún no he tenido la oportunidad de verlos para juzgar.
Así que haciendo un ligero, y personal, repaso de lo que ha sido 2008 tenemos:
Fracasos
Los Wachowski no convencieron a casi nadie con su visión de “Speed Racer”. Vale que el film era visualmente una pasada en sus carreras y en su dirección artística, pero el exceso de imágenes psicodélicas durante toda la película, así como la irritante presencia del mono, nos hacía sentir al salir del cine como si nos hubiéramos tomado un alucinógeno.
“Star Wars: Clone Wars”. Soy fan declarado de la Saga Galáctica, bien lo sabe George Lucas a quien le sigo dando dinero comprándome figuritas, pero que no me venda este episodio televisivo alargado como una película. Para empezar no está ni siquiera distribuido por Fox lo que le quita continuidad con la serie, y lo peor es que empecé a verla y no aguanté más de quince minutos. Que eso pase con algo que apasiona es horrible.
Aunque no he visto ninguna de las dos podemos hablar ya de los respectivos fracasos obtenidos por “The Spirit” y “Australia”. La primera es el acercamiento de Frank Miller a la obra de Will Eisner. Ya el aportar su estilo visual de “Sin City” parecía un error pero es que todo aquel que la ha visto ha salido horrorizado y en taquilla se ha desplomado de lleno.
La segunda es el drama épico de Baz Luhrmann. Reconozco que tengo muchas ganas de verla, y será de las primeras que comente a primeros de año, pero que de un presupuesto estratosférico lleve recaudado en un mes menos de la cuarta parte no es buena señal, y si ya las críticas no favorecen apaga y vámonos. La FOX se debe estar tirando de los pelos, pues no solo la de Lurmann le ha salido rana, sino las tan promocionadas “Max Payne” y “Ultimátum a la Tierra” se han hundido a nivel crítico y taquillero.
Decepciones
En especial dos. Primero la vuelta del Dr. Jones a las pantallas. “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” quedó muy por debajo de las expectativas por culpa de un guión poco elaborado. Spielberg hizo lo que pudo ayudado por el carisma de Ford. Sin ser un desastre como muchos dicen si supuso una dolorosa decepción.
En segundo lugar “Asesinato Justo”. A mí sí que me asesinó esta película. Ya lo dije cuando hice el comentario, pero es que salí con muy mal cuerpo. De Niro y Pacino juntos, la sombra de “Heat” es alargada y preveía algo decente. Pero nada, ni el director ni el guionista estuvieron muy por la labor decantándose por hacer un telefilm de la escuela de CSI.
Entre otras decepciones tenemos “Los Crimenes de Oxford”, el acercamiento de Alex de la Iglesia al cine de misterio con un resultado regular. “Hancock”, revisión del superhéroe que le ha reportado otro éxito taquillero a Will Smith aunque el resultado del fim fuera un quiero y no puedo. Y la tan promocionada “VickyCristinaBarcelona” de Woody Allen, que sí, que Penélope Cruz está muy bien pero el resultado general está muy lejos de lo que de verdad puede hacer el genio neoyorquino. “Red de Mentiras” prometía algo más que un pseudoremake de “Spy Game” por parte de Ridley Scott con dos actores de peso como DiCpario y Crowe. “Hellboy II” apenas obtiene beneficios a pesar de ser otra muestra del talento de Del Toro y “La Momia: La Tumba del Emperador Dragón” podrían habersela ahorrado directamente.
Sorpresas
“The Fall” de Tarsem, toda una maravilla visual. Se presentó el pasado año en Sitges triunfando, y se estrenó a finales de este año cuando parecía que no iba a ver la luz por nuestro país y resultó ser toda una sorpresa que emociona gracias a la pequeña protagonista, Catinca Untaru. Un cuento sobre la redención que homenajea al cine mudo con una puesta en escena de ensueño.
“Escondidos en Brujas” fue otra agradable sorpresa que nos mostraba a dos asesinos que vivían en la ciudad Belga que da título al film su particular purgatorio. Ahora nadie puede decir que no le suena Brujas. Aunque el final está un poco pasado de rosca y tenga a Colin Farrell como protagonista no es impedimento para tenerla en cuenta como una de las películas más interesantes que hemos visto este año.
Frank Darabont volvió a adaptar a Stephen King con “La Niebla” en un ejercicio cinematográfico de primera en donde el aroma a serie B de los 50 se palpa para una historia en que el terror no provenía precisamente del exterior del supermercado.
Éxitos
Está claro cuál es el éxito del año. Batman regresó de la mano de Christopher Nolan para enfrentarse a su villano más emblemático, Joker. La película ya empezaba a dar que hablar desde que se dio el primer claquetazo pero la desgraciada desaparición de Ledger a primeros de año no hacía más que aumentar su publicidad. El resultado encandiló a crítica y público que se daban de la mano alabando esta personal visión del comic. Un film serio que bebía de la mejor serie negra con un elenco soberbio y tres interpretaciones magníficas (Ledger, Eckhart, Oldman). “The Dark Knight” arrasó siendo además una película de alta calidad.
Y otra adaptación de comic, “Iron Man”, sorprendió convirtiéndose en un enorme éxito inesperado. La razón no es que fuera fiel a su original de papel, sino a su frescura y a un Robert Downey Jr. que transmitía carisma por los cuatro costados como Tony Stark.
Downey Jr. participó también en otro éxito fílmico dando vida a un actor metodológico que se transforma en afroamericano. “Tropic Thunder” fue la sátira de Ben Stiller sobre el mundo del cine, en donde brillaba, además de Downey Jr., un irreconocible Tom Cruise que desata su vena gamberra.
Los Coen empezaron el año ganando Oscars y lo finalizaron ganándose al público con su alocada comedia que se reía del cine de espías “Quemar después de leer” donde convertían a Clooney y Pitt en idiotas sin remedio.
A pesar de estar por debajo de “Casino Royale” no podemos negar que “Quantum of Solace” ha barrido en las taquillas y medio convencido a los críticos. Daniel Craig se consolida definitivamente como James Bond en un film que prometía más al tener a Forster tras la cámara. Aún así el resultado sigue siendo muy aceptable y es la segunda película más taquillera del agente a día de hoy.
Entre otro éxitos tenemos la apuesta animada de Dreamworks, “Kung-Fu Panda” que se metió al público en el bolsillo y recibió unas críticas decentes (aunque a mí me aburrió casi toda), lo mismo que “Mamma Mia!”, o cómo ver juntos a Meryl Streep, Pierce Brosnan, Colin Firth y Stellan Skarsgard cantando y bailando aunque sin importarles hacer el ridículo.
La Película del Año
No tiene rival. En todas las listas que se hacen aparece. La historia de un pequeño robot que lleva 700 años limpiando el planeta tierra y cuyo sueño es encontrar alguien con quien compartir el amor. PIXAR no solo demostró que no tiene rival en el campo de la animación sino que creó una historia donde el romanticismo más clásico y la comedia con la mirada puesta en Keaton y Chaplin ganaba nuestros corazones, y eso en una historia protagonizada por robots donde durante 30 minutos no se dice una palabra son palabras mayores. “WALL•E” es la Mejor Película del Año.
Hasta la vista 2008.





















Marlin es un pez payaso que ha perdido a toda su familia menos a su pequeño hijo Nemo. Su sobreprotección hacia su hijo hace que el pequeño le desobedezca y se adentre mar adentro donde será capturado por unos buceadoras, empujando a Marlin a ir en su busca.
La película de PIXAR de 2001 supuso un gran cambio, y es que por primera vez Lasseter se situaba solo como productor y supervisor, cediendo la dirección a Pete Docter para esta historia protagonizada por unos bonachones monstruos y una pequeña niña.
Como punto negativo podemos decir que el personaje de Mike es demasiado chistoso, tanto que roza lo cargante, pero por suerte no llega al burro de Shrek.
Al año de “Bichos” la PIXAR volvería a las pantallas con una apuesta de éxito segura, la secuela de “Toy Story”. No es muy habitual que las secuelas con sello Disney llegaran a las pantallas, y en el caso de “Toy Story 2” se barajó la posibilidad de estrenarla directamente en video pero visto el resultado no se desaprovechó la oportunidad de mostrarla en pantalla grande.
Tres años después de “Toy Story” la PIXAR volvió a las carteleras con su segundo largometraje animado compitiendo por primera vez con la que sería su rival más directa en el terreno de la animación por ordenador, la Dreamworks. La compañía de Spielberg y Katzenberg se adelantó estrenado antes “AntZ”, la historia de una hormiga obrera que inicia una rebelión en su colonia al escapar con la princesa, cuyo mayor reclamo era el contar con un excelente reparto vocal, que funcionó también como modelo para caracterizar a cada personaje, humanizando así a las hormigas. Por su parte la PIXAR preparaba el estreno de “Bichos”, una película cuyas únicas similitudes con la cinta de Dreamworks es que se desarrolla en el mundo de las hormigas y que el protagonista marca la diferencia, pero no revelándose ante sus iguales sino ante el grupo dominante, los saltamontes.